| - Las certificaciones participativas |
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1. La Agricultura Ecológica y los Sistemas de Garantía Participativos (IFOAM) Los Sistemas de Garantía Participativos están basados en normas reconocidas y de acceso público para la práctica ecológica. Con frecuencia se basan en las Normas Básicas de IFOAM e incluyen referencias a normas de justicia social. Para verificar que los productores mantienen las normas de forma consistente, se encuentran instaurados procesos sistematizados. Los Sistemas de Garantía Participativos apoyan y animan a los grupos de productores a trabajar juntos y a mejorar sus prácticas agrícolas por medio del intercambio de conocimientos y experiencias.
Transparencia y Horizontalidad: Los Sistemas de Garantía Participativos cuentan con procesos de toma de decisiones que son transparentes y sistematizados y que tienen el propósito de compartir la responsabilidad de la garantía ecológica. El sistema de garantía es creado por los mismos productores y consumidores a quienes sirve, animándolos y algunas veces exigiendo la participación directa de los productores y consumidores. La confianza se crea a través de la información abierta y de las evaluaciones de productores realizadas por otros productores.
Regionalmente Adecuados: Los Sistemas de Garantía Participativos son específicos de comunidades individuales, de áreas geográficas, de ambientes culturales y de mercados. Implican menos administración y costos más bajos que la certificación por tercera parte enfocada en la exportación.
Apoyo a las Economías Locales: Los Sistemas de Garantía Participativos pueden ser utilizados como una herramienta para mejorar las condiciones socioeconómicas y ecológicas locales, fomentando la producción y procesamiento de productos a pequeña escala. En los mercados locales ayudan a los pequeños productores a que sus productos cuenten con un reconocimiento ecológico. Se enriquecen las redes entre consumidores y productores de pequeña escala y re refuerza el impulso de los pequeños productores para ampliar su producción.
La agricultura ecológica es un sistema holístico de manejo de la producción que aumenta la salud del agroecosistema haciendo uso, tanto de conocimiento tradicional como de conocimiento científico. Los sistemas de agricultura ecológica se basan más en el manejo de los ecosistemas que en el uso de insumos agrícolas externos.
Cualquier sistema agrícola basado en los Principios de la Agricultura Ecológica puede ser considerado como “Agricultura Ecológica”.
Aparte de la certificación ISO por tercera parte, existen otros métodos de garantía de calidad ecológica para el mercado incluyendo los Sistemas de Garantía Participativos (SGP) con reconocimiento internacional que sirven a miles de productores y consumidores alrededor del mundo.
2. La Certificación por Tercera Parte Posiblemente no se Ajuste a todas las circunstancias
La producción ecológica que depende exclusivamente de mercados de exportación es vulnerable a los cambios externos en el mercado global y enfrenta una creciente competitividad.
En los países en vías de desarrollo, el potencial para los mercados nacionales ecológicos generalmente es inmenso. Los Sistemas de Garantía Participativos proporcionan un mecanismo para los productores de pequeña escala, que producen volúmenes relativamente bajos de diferentes cultivos, para que vendan sus cultivos comerciales como ecológicos verificables.
La certificación ecológica por tercera parte que se utiliza principalmente para la exportación, podría considerarse como una “exageración” para propósitos de comercialización directa local, y es una carga demasiado costosa para los productores de pequeña escala.
Cosas que los Formuladores de Políticas y las ONG’s Pueden hacer para Apoyar las Iniciativas de SGP:
www.ifoam.org
IFOAM es la organización internacional de movimientos de agricultura orgánica en el mundo. La misión de IFOAM es liderar, unir y ayudar al movimiento orgánico en toda su diversidad. Su meta es adaptar la visión ecológica, social y económica de los agros ecosistemas que se basan en los principios de la agricultura orgánica a nivel mundial.
3. La Certificación participativa en México
Desde la década de los 90’s se ha incrementando la producción y el consumo de productos orgánicos, libres o limpios en muchas regiones, principalmente en el centro y sur del país, donde los productores están cada vez mas interesados y preocupados por el cuidado de sus tierras y otros recursos. Esto significa que estas regiones con más problemas de pobreza y atraso en México, están encontrando en la producción y consumo local, limpio o libre alternativas para estos productores y sus familias. Más recientemente, son también los productores quienes se organizan en un esquema de economía solidaria, para ofrecer productos orgánicos y acercar a los consumidores, principalmente adultos y niños, a la filosofía de un desarrollo sostenible. En esta misma tónica, desde 2003 se han desarrollado los mercados “orgánicos” locales, a partir de iniciativas de consumidores comprometidos e interesados en una mejor alimentación y la protección del medio ambiente, donde en algunos casos hay vínculos directos con universidades y organizaciones no gubernamentales, que trabajan conjuntamente en el diseño de instrumentos y estrategias que aseguren la calidad orgánica de los productos que se comercializan en estos mercados. La Certificación Participativa, es uno de estos instrumentos tomado de la experiencia de otros países y que se han ido adecuando a la realidad y diversidad que existe en nuestro país. En México, la “Ley de Productos Orgánicos” (aprobada en febrero de 2006), en su artículo 24, se hace referencia a la certificación participativa. Sin embargo, hasta el momento no es operativa, ya que no hay un reglamento que normalice esta ley que aún se encuentra en proceso de autorización; Por otro lado, los esfuerzos de muchos integrantes del movimiento orgánico mexicano para formular los lineamientos técnicos para la producción orgánica, que desde septiembre del 2009 han venido realizando para que estos sean revisados y aprobados, aún no dan fruto, ya que depende de instancias como el Servicio Nacional de Sanidad Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), del Presidente del Consejo Nacional de Productos Orgánicos (CNPO) y la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (COFEMER) y la Consejería jurídica de la Presidencia de la República.
El Sistema de garantía que lo sustenta Los esquemas que se han desarrollado a nivel local en los mercados organizados de la “Red de Tianguis y Mercados Orgánicos”, para garantizar a los consumidores y productores la calidad orgánica de los productos que ofrecen, son: 1. certificación de agencia La certificación de agencia se lleva a cabo en el estado de Oaxaca, en dos mercados integrantes de la REDAC. Este esquema fue posible a los subsidios del estado que cubrieron parte de los costos. La certificación participativa esta operando en seis mercados y en los demás se encuentra en proceso de construcción. Los mercados más consolidados cuentan con comités de certificación, integrados por productores, consumidores y estudiantes. Para aquellos tianguis donde todavía no funciona plenamente la CP, se realizan visitas de acompañamiento por parte de los mercados más avanzados. La certificación orgánica participativa se realiza de la siguiente manera: Solicitud inicial: Ésta la dirigen los interesados en forma verbal, pero sobre todo a través de internet, a los mercados. Cuestionario inicial: Se cuenta con tres diferentes tipos de cuestionarios para productos vegetales, pecuarios y procesados. No obstante, cabe aclarar que se analiza y revisa a la unidad de producción en su conjunto y no un producto o cultivo en lo particular. Revisión de la documentación por el comité de certificación participativa: La integran productores, consumidores, investigadores, etcétera. Por lo general, la revisión permite determinar si el interesado cumple con los principios de la producción orgánica (la REDAC se basa en la normas de Certimex y Naturland). Visita de acompañamiento: Para este proceso se han desarrollado formatos y listas de verificación (menos extensas que las que se documentan en una agencia, pero que contemplan la detección de todos los puntos orgánicos de control) los cuales llenan los integrantes del comités que realizan la visita de campo. Reporte para el comité y decisión del comité: El reporte escrito se canaliza al comité de certificación participativa para que conforme a las normas emita un dictamen, en el cual se le comunica al productor por escrito: a) se concede la certificación sin requisitos; Integración al tianguis: Si el productor obtiene un dictamen positivo, puede vender su producto en el tianguis respectivo, previa firma de un convenio. Adicionalmente, los productores abren las puertas de sus granjas a los consumidores y, sobre todo, a estudiantes. La REDAC de México todavía no es ciento por ciento orgánica; sin embargo, hoy día se está trabajando para lograr esta meta. En marzo de 2009, la REDAC elaboró el documento base para la certificación, que se incorporará en los lineamientos técnicos nacionales. La producción orgánica llama cada vez más la atención a los productores de México, este sistema de garantía se ha difundido a través de la difusión de la filosofía de la producción orgánica y las ventajas de la certificación participativa como una alternativa para pequeños productores en el ámbito local. |
