- Café - Unión de Ejidos La Selva

¿ Quienes somos ?

Desde los cafetales orgánicos, cultivados por los cafetaleros de la Unión de Ejidos de la Selva a la sombra de los árboles nativos de la Selva Lacandona, en Chiapas.


Los cafetaleros de la selva lacandona son, entre otros grupos, pioneros de la producción orgánica en México. Las selvas húmedas y nebulosas de los altos de Chiapas son su hogar. Cultivan a la sombra de los enormes árboles nativos y respetan los sabios ritmos naturales. Aportan a los suelos de sus cultivos nueva fertilidad, utilizando abonos orgánicos que fabrican, entre otras cosas, con la misma cascarilla del café que cosechan. Con los insectos de la selva como sus principales aliados para polinizar las flores blancas, cuidan de la maduración de los frutos y esperan al invierno para cosechar y beneficiar su café; uno de los mejores del mundo.

Hace tiempo que los cafetaleros orgánicos de la Unión de Ejidos de la Selva ingresaron en programas de comercio justo y comenzaron a exportar su producto a Europa. Gracias a este vínculo comercial con uno de los mercados más exigentes del mundo, los diferentes actores de su cadena de producción se han ido haciendo expertos en cuestiones de calidad, que van desde los métodos de cultivo, cosecha y selección manual de los frutos hasta los secretos del tostado y mezcla de los granos. Gracias al trabajo intenso, al éxito en el mercado y a una microeconomía agrícola diseñada sobre bases sustentables, las comunidades de la Unión de Ejidos están construyendo una mejor calidad de vida.

La pizca del café es una labor que se hace a mano y comienza cuando los frutos maduran, a principios del mes de noviembre. Se cosechan sólo frutos en punto óptimo de maduración. A esto sigue el descascarado, el lavado y el secado de los granos, para lo cual se extienden sobre el piso. Después, son seleccionados con cuidado y envasados en sacos.

Dependiendo del sabor y aroma que se busque en cada caso, se mezclan distintas variedades de grano, se tuestan y muelen en diversos grados, con lo que se obtiene un tipo específico.

La producción de café orgánico, la mayor parte exportado a Europa sobre bases de comercio justo, ha sido un gran detonador de la producción orgánica en México. Del total de la producción orgánica nacional, cerca del 70% corresponde al café. Hoy en día, México se ha convertido en el primer productor mundial de café orgánico.

Detrás de cada taza de café está la historia de una bebida que ha ganado el gusto de unos mil quinientos millones de personas en el mundo (cerca de una cuarta parte de la población mundial lo bebe). "Tomarse un café" se ha convertido en un sinónimo de cordialidad y acogedora calidez. Hoy, si es orgánico, el café puede ser también signo de conciencia por la vida de la tierra donde crece y la gente que lo cultiva.

 

Contacto:  www.cafelaselva.com