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Unión de cafeticultores UCIRI
Somos campesinos cafeticultores de varias comunidades de la parte baja de la Sierra Juárez. Nuestras comunidades pertenecen a 20 municipios del estado de Oaxaca.
Somos indígenas Zapotecos de la Sierra, Mixes, Mixtecos, Chontales y Chatinos de la Costa de Oaxaca, que desde hace 22 años formamos la Unión de Comunidades Indígenas de la Región del Istmo (UCIRI), legalmente registrada en la Secretaría de la Reforma Agraria y con permiso de exportación de café y otros productos.
Hoy en día nuestros clientes tienen confianza en nosotros como campesinos. Entregamos calidad orgánica y una calidad constante. Desde 1991 empezamos a exportar café soluble procesado aquí en México, principalmente a Italia, Suiza, Japón, Bélgica, etc. y al mercado Nacional por su característica de orgánico y soluble.
La capacidad que hemos desarrollado como organización social en la rama de comercialización, la compartimos solidariamente con otras organizaciones sociales de los estados de Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Puebla.
El café los exportamos en orgánico verde prima lavado calidad exportación Europea.
Actualmente, junto con otras organizaciones como son CEPCO, Majomut, ANEC, entre otras, hemos constituido Agromercados, que es la integradora con la que queremos ofrecer en mejor y mayor cantidad de café al mercado nacional. Recientemente nuestra empresa puso a la venta la marca de café "Fértil"®, que es una de las marcas en donde se puede encontrar el café de UCIRI.
Para mejorar el suelo y las plantas estamos implementando varios programas como son: el abono orgánico, la composta, recepas, barreras vivas, terrazas, siembra de leguminosas y la poda a tiempo de las plantas y árboles de sombra.
COMO ELABORAR UN BUEN CAFÉ....
Para elaborar café soluble es preciso obtener un extracto por liofilización -congelando el extracto mediante bajas presiones, para obtener después el producto soluble por evaporación tras elevar la presión- o atomización, que consiste en la pulverización del extracto con aire caliente, con lo que surge el producto soluble ya deshidratado.
Con la liofilización, un proceso más caro, el café mantiene mejor el aroma y el sabor, al no ser sometido a altas temperaturas.
El café soluble se elabora de forma industrial en fábricas que actúan a modo de grandes cafeteras.
Por el método de percolación se disponen grandes cantidades de la infusión de café que posteriormente se deshidrata mediante diferentes procesos y con el fin de obtener un polvo o unos cristales que contienen los principios solubles, sápidos y aromáticos del café.
Liofilización
La liofilización está considerado el proceso estándar para la mejor conservación de las propiedades organolépticas originales; es como si se eliminara todo el contenido de agua pura en un café normal. El café se tuesta con pérdida del 17-18% de su peso y se almacena por calidades en un grupo de tolvas, para luego efectuar una mezcla homogénea de los distintos tipos de acuerdo con las exigencia de los mercados internacionales.
Estudios recientes sobre la actividad antibactericida demuestran que cada grano de café tostado tiene una actividad distinta. Se piensa que durante el proceso del tostado se producen ciertas sustancias que le confieren la cualidad bactericida; algo que, por otra parte, no sería exclusivo de las semillas de café.
Percolación
El grano tostado pasa luego por los molinos y llega a la batería de extracción. Este proceso, llamado percolación, permite obtener un rendimiento mayor que el obtenido de forma artesanal en los hogares.
El café se muele inmediatamente para lograr una gran superficie que en el proceso siguiente facilita la extracción de los sólidos solubles con agua a altas temperaturas y presión.
Se obtiene como resultado un extracto líquido de café y los posos resultantes se desechan como subproducto del proceso.
A partir de esta sección, la liofilización difiere notablemente del proceso de secado por aspersión.
Antes de la liofilización, los fabricantes de café soluble tomaban el extracto líquido resultante del proceso de percolación y lo secaban con aire caliente a muy alta temperatura. De esta forma, los aromas y compuestos organolépticos volátiles se perdían.
Con la liofilización, el extracto líquido se congela a muy baja temperatura, formando un bloque de hielo que pasa a ser granulado, impartiéndole el tamaño definitivo para su venta al público.
Se obtiene así un extracto de café en forma de hielo que pasa inmediatamente a las cámaras de vacío; una vez allí, el agua se evapora directamente, sin haber pasado por un estado líquido.
Como resultado se obtiene el café soluble liofilizado, que pasa finalmente a la sección de envase y con posterioridad a las redes de consumo.
www.uciri.org
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