| - México: Primer lugar de obesidad mundial |
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Se hizo oficial que México ocupa el primer lugar en obesidad infantil y adulta así como el primer lugar en diabetes infantil.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señaló que México encabeza la lista de países con obesidad en adultos. Sin embargo, las advertencias y campañas del sector salud fueron sólo eso y no se establecieron controles sobre el contenido de la comida industrializada ni la publicidad engañosa con la que se promueve. Tampoco hay información nutricional clara que advierta a la gente sobre los peligros consumir grasas, azúcares, sales y carbohidratos en exceso. Poco se sabe sobre lo dañino que pueden ser los aditivos como saborizantes y colorantes artificiales. La comida rápida desplaza a la tradicional Desde hace años la llamada comida basura fue desplazando a la tradicional. En la calle, cualquier observador notaba el aumento de peso de la población. Los vendedores de frituras agregaron una leyenda a los paquetes recomendando: “Come frutas y verduras” pero en ningún lado la población tuvo acceso a información veraz que explicara los daños que provoca la comida rápida. La leyenda come frutas y verduras está incompleta, pues debería decir: Este producto (comida rápida) puede ser muy nocivo para la salud si lo comes diario y hay que beber agua en lugar de refrescos. Sedentarismo + comida basura + TV: combinación mortal En los años sesenta y setenta estaba muy difundido el mito de que un niño gordito con mejillas rojas eran un niño sano. Y aunque las mamás servían enormes raciones a sus hijos, éstos no engordaban tan fácilmente pues tenían mucha actividad física. Ya para los años ochenta y noventa, los niños tuvieron menos actividades en la calle debido a la inseguridad y violencia en las calles y por la aparición de juegos electrónicos. El poder del consumidor Alejandro Calvillo, estudia desde hace dos años los daños de este tipo de comida en México. A él le preguntamos su opinión sobre este primer lugar en obesidad y diabetes infantil: “Esto es el resultado de un deterioro en los hábitos alimenticios. Vemos los resultados de que las escuelas se volvieran el imperio de las empresas de bebidas refrescantes, de la comida basura y de que no se haya aplicado ningún tipo de regulación a la publicidad que se dirige a niños. Todos anuncian un regalo para que los niños acudan a McDonals, Burger King, etcétera. Por otro lado no ha habido campañas de orientación alimentaria. Toda la dieta tradicional en México, que era muy nutritiva ( el maíz y el frijol daban una proteína excelente), se está perdiendo con la urbanización y la comercialización Lo que gana mayor presencia son todos los productos procesados industrialmente. Hubo un desplazamiento y en catorce años cayó un 30% el consumo de frutas y verduras, en veinte años cayó un 50% el consumo de frijol que era el pilar de la alimentación junto con el maíz y en catorce años aumentó 40% el consumo de refrescos. Entre la población más pobre, el consumo de refresco en catorce años creció 60%. Esto tenía que impactar en algo y lo hizo en la salud.” ¿Por qué? le preguntamos al investigador “Tenemos una compañera nutricionista investigando en comunidades de alta marginación, comunidades rurales donde hay un nivel muy alto de desnutrición. Encontramos que el consumo de comida chatarra no sólo deja una epidemia de sobrepeso y obesidad sino también de desnutrición en la población rural y en la más pobre. Encontramos poblaciones rurales con un altísimo consumo de refresco y de comida de tienda, así se le llama en la antropología que desplazó la comida tradicional que es más nutritiva. La comida de tienda incluso da estatus. Esto lo hemos constatado comparando comunidades de alta marginación rural donde llega la comida procesada con otras donde llega menos y su salud es mejor porque todavía utilizan las hierbas de la milpa, los cultivos tradicionales. El programa de asistencia a pobres más grande que tiene México se llama Oportunidades. En el cual se otorga menos de mil pesos al mes por familia (aproximadamente 50 euros). Lo que hemos encontramos es que las familias que reciben el dinero de Oportunidades están más desnutridas que las que no lo reciben. La explicación más plausible es que quienes reciben la ayuda estatal, compran comida industrializada que deteriora los hábitos alimentarios tradicionales.” No hay gordo inocente Las grandes corporaciones de la comida chatarra se defienden al afirmar que los hábitos alimenticios y el ejercicio son responsabilidad personal. Sí, es cierto, pero omiten que gastan millones de dólares en publicidad y en trucos para enganchar al consumidor (cuanto más joven mejor) como con los juguetes que regala McDonalds o el muñequito que viene en la bolsa de papitas fritas. Además, la publicidad es mentirosa. Por ejemplo, al público le anuncian jugos “naturales” que no lo son y cuyo contenido de química y azúcares es una bomba. El yogurt no es tal, sino grasa, pero se anuncia como lo más saludable y la mejor manera de tener un cuerpo de modelo. La compañía Kellogg`s promociona sus cereales como si fueran el mejor desayuno posible, aunque son sólo harinas y azúcar. Las escuelas, fábrica de niños gordos. Las autoridades locales y federales mexicanas conocen las secuelas que deja el consumo frecuente de refrescos y de comida chatarra, sin embargo no impiden que éstos sean vendidos dentro de las escuelas. “Es normal” ver que un niño desayune una gaseosa antes de clases y que durante todo el día apague la sed con Coca-cola. La importancia de la información nutricional No hay información nutricional para la población. No sabemos qué comemos, qué nos hace daño. Tampoco hay una regulación sobre los ingredientes de la comida industrializada, ni mucho menos en la publicidad engañosa. Datos para perder el apetito Para bajar la panza y no caer en la diabetes Deja de comer comida chatarra. ¿Ahora que la obesidad y diabetes son un grave problema de salud pública, las autoridades regularán la producción, consumo, información y venta de la comida basura?
http://www.alimentacion-mexico.com/articulos/obesidadmundial.htm |
