|
Documentos, Libros y Videos
|
Escrito por THE GREEN CORNER
|
|
Sbado, 15 de Marzo de 2008 06:14 |
|
Los peligros de comer en el capitalismo Jorge Veraza (Coord.), México, Editorial Ítaca, 2007
Los cereales fueron el centro de los sistemas alimentarios de las grandes civilizaciones del pasado. Hoy han sido reemplazados por el azúcar refinado y la carne. Este nuevo sistema alimentario propiamente capitalista se encuentra en un estado de crisis permanente: con medios cada vez más sofisticados, continuamente trata de compensar la contradicción básica que lo constituye pero sólo produce nuevas contradicciones fisiológicas y psicológicas que se articulan con las primeras y las amplifican. No puede, pues, sino generar protestas cada vez más virulentas, conscientes, organizadas y extendidas.
En este libro se ofrece al lector un panorama a sobre algunos alimentos característicos de la dieta moderna, como el azúcar refinada, la carne roja, los aditivos, la comida chatarra, la comida rápida, el agua embotellada, las llamadas drogas legales (café, tabaco y anfetaminas) y los transgénicos. Este panorama incluye algunas enfermedades asociadas al consumo de estos alimentos y al auge de la industria farmacéutica, como obesidad, diabetes y cáncer.
En el mundo globalizado del siglo XXI, nos advierten, "el pez por su boca muere", y tú eres el pez. Cada vez más gente intenta modificar su dieta o busca alternativas médicas simplemente para salvar la vida y sólo puede responder a esta amenaza cuestionando a su vez las condiciones de existencia del modo de vida moderno. Finalmente, junto a la libertad, la verdad, el placer, la belleza y la naturaleza, hoy la salud se ha vuelto aspecto inmediato de la práctica revolucionaria.
Este libro es resultado del trabajo colectivo de una comuna que desde hace más de 30 años se ha dedicado al cuestionamiento teórico y práctico cotidiano de las formas de reproducción que impone el capitalismo. Es un producto conmemorativo de esta experiencia.
bombean desde las entrañas de la tierra, y el fuego procede de encendedores o chispas electrónicas;
El espíritu humano no se escapa de esta dualidad; esclavitud, dependencia, comodidad, seguridad, predecibilidad, pasividad y aburrimiento son el contrapeso de lo libre, autónomo, salvaje, indómito, espontáneo y aventurado. Las modernas cadenas para el espíritu van desde un "acondicionamiento" televisivo de las mentes, una excesiva división del trabajo que reduce las profundidades del ser a una dimensión de máquina; la libre participación del individuo dentro de su grupo social en las esferas de la sobrevivencia, la transmisión de la cultura y la toma de decisiones se sustituyen por la moderna "democracia", es decir la emisión de vez en tanto de un sufragio que fue influido, prácticamente programado, desde medios masivos de comunicación unidireccional, con lo que se adquiere la convicción, por ejemplo, que tal candidato de oposición es un peligro para la nación, o que el terrorismo acecha a las "naciones libres". El miedo se va programando en las mentes domesticadas.
La contraparte "libre" de lo sumiso es lo rebelde, alternativo, creativo, la movilización, consecuencia, compromiso, espontaneidad… por un lado, tenemos las emociones programadas, por ejemplo las que experimentan generaciones de niños frente a las películas de Walt Disney o los compradores compulsivos al adquirir lo que no necesitan; por otro lado, las emociones libres, como la que experimenta un caminante al llegar a la cumbre de una montaña.
Mi propósito con este ensayo no es exactamente condenar una categoría y reinvindicar la otra, sino sugerir aplicar esta dualidad como patrón de análisis, una especie de yin/yang cuya clave es en realidad el equilibrio; dicho esto, desde luego mi opinión es que este equilibrio se está inclinando peligrosamente hacia una sociedad de individuos excesivamente domesticados y programables, con lo que estamos exacerbando la parte profundamente libre de nuestra naturaleza profunda, la que pugna por no extinguirse.
|
|
|
Escrito por THE GREEN CORNER
|
|
Viernes, 14 de Marzo de 2008 02:33 |
11-09-2007 Sólo sobrevivirá la agricultura y ganadería tradicional La agricultura depende del petróleo y gas
Miguel Ángel Llana La agricultura y ganadería depende cada vez más de recursos energéticos ajenos -petróleo y gas natural- para el cultivo, fertilizantes, pesticidas, riego, manufacturación y transporte, además, los cultivos intensivos y extensivos incrementan el consumo y dependencia energética. La producción se aleja de los consumidores haciendo necesario su transporte a miles de kilómetros lo que disminuye el rendimiento energético: para producir y llevar una caloría a la mesa se gasta más energía en su proceso que la que nos aporta, por esta razón -entre otras- el modelo agrícola es insostenible. Si a todo esto añadimos que los nutrientes, agua y demás recursos están sobre explotados y que hasta el modelo agrícola -como gran consumidor de energía- se suma al cambio climático, el futuro es aún menos halagüeño. La industrialización y derroche energético desplazó al modelo tradicional de cultivo y cría provocando, de este modo, que fuera abandonado junto con el modelo social y cultural en el que se desarrollaba, pero, no se trata de añorar tiempos pasados. La cuestión es que el modelo tradicional fue tirado por la borda y este nuevo modelo agrícola y ganadero, al que acompañan otros problemas, no es sostenible ni rentable energéticamente; tampoco resuelve ni garantiza la calidad ni el abastecimiento alimentario que depende de otros factores y de decisiones políticas tomadas a mayor distancia aún que los alimentos que consumimos llegados de cultivos cosechados a miles de kilómetros. Dicho con mayor contundencia, nuestra agricultura y ganadería depende enteramente del petróleo y gas, el agotamiento (o escasez) de estas energías supondrá el colapso de la agricultura y de la ganadería de la que nos alimentamos. Los agrocombustibles agravan la situación y los tansgénicos consumen todavía más recursos, aparte de otros problemas. El Gobierno regional de Asturias (sirva de ejemplo de lo que sucede en otras comunidades), ajeno a lo anterior, mete despectivamente en el saco de la Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural a toda la Agricultura, Ganadería y Pesca que con 300 km de costa, mientras que en el mismo saco que los productos, van los trabajadores del campo y su futuro. En este modelo político y antisocial sólo las obras faraónicas con inversiones millonarias cuentan, pero no el día a día y lo que puede dar trabajo, futuro y productos tangibles para beneficio local, regional y general, ahora toca comer y alimentarse con cemento, ladrillos y negocios rápidos que es lo que este Gobierno lleva tiempo sembrando y renunciando así al pasado agrícola -a sus raíces- y a un futuro equilibrado, saludable y sostenible aunque después de tantos despropósitos uno más no causa alarma. Lo que debiera ser una ordenación agrícola y ganadera saneada queda a la deriva, sin tener presente ni futuro como si pudiéramos sobrevivir insolidariamente tirando cada uno por un lado y dejando la planificación a felices ocurrencias aisladas o, lo que es más probable, al pillaje y al oportunismo. La labor de coordinación y de apoyo del Gobierno, que para eso está y para eso cobra, brilla por su ausencia y por su dejadez. En los tres sectores mencionados, agricultura, ganadería y pesca, las labores de investigación, promoción, desarrollo, orientación, apoyo, subvenciones, etc y los correspondientes laboratorios, granjas, criaderos, etc se supone funcionan gratuita y automáticamente sin más, a juzgar por la escasa planificación que el gobierno les dedica y camuflándolos en una consejería que ni siquiera el nombre les representa. Para comprobar el abandono de estos sectores basta con acercarse a cualquier comercio y ver que una buena parte de los productos agrícolas tradicionales proceden de lugares a miles de kilómetros sin que sean precisamente especies exóticas, sino tan familiares y cotidianas como las patatas, manzanas (incluso las de sidra), nueces, maíz, legumbres (incluidas las de la fabada), etc o ver como muchos pueblos y haciendas que hace unas décadas tenían vida quedaron deshabitados. Pero, nada fue casual, la concentración escolar impuesta haciendo desparecer ese referente de cultura, el cierre de los mercados en las ciudades (sustituidos por superficies comerciales) que propiciaban la venta directa y otras dificultades que no se resolvieron en su momento hicieron el resto. Los presupuestos y el dinero abundó para lo inmediato, lo especulativo y lo superfluo pero se relegaron de un plumazo las áreas agrícolas y su entorno. Queda ahora por pagar la factura del cambio climático y la del deterioro ecológico causado para volver, necesariamente, a un modelo económico respetuoso con los limitados recursos de la naturaleza y recuperar un modelo social y económico agrario sostenible; ahora, por la buenas, con una estudiada planificación o, en no mucho tiempo, por las malas pero con una gravísima crisis alimentaria en cuanto escasee el petróleo y gas. La cuestión es: ¿Están nuestros políticos por la labor? No, en absoluto, ni tampoco el modelo de democracia impuesta.
|
|
Escrito por THE GREEN CORNER
|
|
Viernes, 14 de Marzo de 2008 02:29 |
El cambio climático Uno de los principales problemas ecológicos mundiales es el cambio climático, que se debe fundamentalmente a la acumulación de gases "de efecto invernadero" (GIV) en la atmósfera, como resultado de actividades como el uso de combustibles fósiles, la deforestación a gran escala y la rápida expansión de la agricultura de regadíos. Los GIV más importantes son el dióxido de carbono, el óxido nitroso, el ozono y los clorofluorocarburos, cuyas concentraciones se están elevando progresivamente desde mediados del siglo XVIII. El principal efecto directo del cambio climático en la salud es el aumento de la mortalidad durante las "olas de calor" y otros fenómenos climáticos extremos, principalmente en ancianos, niños y personas con procesos crónicos, como enfermedades cardiovasculares o respiratorias, por su menor capacidad fisiológica . El problema en las ciudades es que el aumento de la temperatura provoca mayores concentraciones de O3 al nivel del suelo exacerbando así los problemas de contaminación del aire. Muchos de los organismos y procesos biológicos asociados a la difusión de las enfermedades infecciosas dependen especialmente de las variables climáticas, sobre todo de la temperatura, de las precipitaciones y de la humedad. Por ejemplo, los incrementos netos previstos tras el cambio climático de la distribución geográfica de los insectos vectores aumentarían el potencial de transmisión de muchas enfermedades. Otro efecto importante del cambio climático es el incremento de los episodios de contaminación atmosférica grave, ya que su efecto en los movimientos circulatorios de la atmósfera influye en la dispersión de los contaminantes principales. Además que el aumento de las temperaturas puede provocar la elevación del nivel del mar, sobre todo a causa de la expansión térmica de los océanos y del derretimiento de los glaciares. Debilitamiento de la capa de ozono En las latitudes medias y altas se ha producido una notable reducción de la capa de ozono estratosférico, catalizada por los residuos de hidrógeno, nitrógeno y radicales libres de halógenos. Estas sustancias químicas son de origen natural pero sus concentraciones en la atmósfera han aumentado mucho durante los últimos años, a causa sobre todo de la actividad industrial. Aunque el agotamiento de la capa de ozono estratosférico y el cambio climático son fenómenos independientes, ambos dependen de varios procesos comunes. Los mayores grados de reducción se producen en las regiones polares, al final del invierno y comienzos de la primavera. En la Antártida , tiene lugar sobre todo en septiembre y octubre. Asimismo desde principios del decenio de 1990 ha comenzado a comprobarse una notable disminución de la capa de ozono de la región del polo norte. La consecuencia más importante de la reducción de la capa de ozono estratosférico es el aumento de la proporción de radiación ultravioleta solar que llega a la superficie de la Tierra. Se prevé que a mayor exposición del hombre a la radiación ultravioleta tendrá un impacto directo en su salud con incremento de la incidencia de cáncer en la piel en las poblaciones de piel clara. También podrá aumentar la incidencia de lesiones oculares, como las cataratas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que hasta 20% de estas lesiones, es decir 3 millones anuales, podrían ser causadas por la exposición a la radicación ultravioleta. Se cree que la exposición a los rayos ultravioleta también produce la supresión del sistema inmunitario. La supresión inducida por los rayos ultravioleta podría tener un impacto desfavorable en los programas de inmunización contra las enfermedades transmisibles, particularmente en las zonas donde la intensidad de esta radiación es mayor. El aumento de la radiación ultravioleta al nivel del suelo podría influir indirectamente en la salud humana, a través de sus efectos nocivos para la biología vegetal y animal y, en especial, a través de la alteración de las cadenas alimentarias acuáticas y terrestres, lo que provocaría el colapso de las economías de subsistencia o causaría mayor inseguridad alimentaria. Deforestación Las consecuencias de la destrucción de la capa arbórea de todo el mundo constituye un problema grave con consecuencias múltiples. Dentro de los efectos se encuentra: la reducción de la productividad general de la zona, el suelo está más sujeto a la erosión, se altera el ciclo hidrológico, disminuye en buena medida la biodiversidad y se reducen las reservas de nutrientes y biomasa antes almacenadas en los restos de árboles y hojas. De acuerdo con el informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en su informe de 1993, se destruyeron 9.6 millones de hectáreas de bosques tropicales anualmente. Y es que la deforestación de todos los países ha procedido con una velocidad alarmante desde la Revolución Industrial, pero se reduce al hecho de que los países en el que ocurre este problema necesitan mayor progreso económico y su crecimiento demográfico es apresurado. De acuerdo a un estudio realizado acerca de los cambios ecológicos por causa de la deforestación, se concluyó que esta actividad humana trae como consecuencia la transmisión de enfermedades por vector como la malaria, esquistosomiasis, filariasis y la enfermedad de Chagas. Es evidente que la deforestación no será fácilmente controlada por múltiples razones: ausencia de voluntad política y organización, la poca voluntad de reconocer y aceptar las consecuencias a largo plazo, inhabilidad de controlar los responsables y la falta de capacidad científica para administrar los recursos naturales. Principales problemas ecológicos regionales Aguas Residuales La región Sur del estado de Jalisco, está integrada por 16 municipios en los cuales se presentan ciertos problemas ecológicos que podrían desencadenar desequilibrios más graves en el entorno. Un ejemplo claro es la descarga de las aguas residuales en esta región. En términos generales los municipios de la región Sur no cuentan con la infraestructura necesaria para el correcto tratamiento de las aguas residuales. Según datos de la comisión nacional del agua (C.N.A.), los municipios con mayor volumen de descarga en la región son: Zapotlán con 196 litros por segundo (L.P.S.) y Sayula con 114 L .P.S. que en conjunto constituyen el 62.5% de la descarga total en la región. Según datos de la Comisión Estatal de Ecología dentro de las corrientes superficiales que requieren atención prioritaria en la región 06 se encuentran: la laguna de Sayula, la laguna de Zapotlán y el río Tuxpan. En lo que se refiere a la laguna de Sayula, vive una paradoja; por un lado contiene una amplia riqueza biológica y un importante potencial para diversas actividades humanas y, por el otro, carece de medidas necesarias que la ponen en serio riesgo de iniciar un proceso de degradación general. Respecto a la laguna de Zapotlán, actualmente como parte de un programa de rehabilitación de esta corriente superficial, que después de un estudio limnológico, se implementó un programa de tratamiento de aguas urbanas mediante dos plantas de tratamientos primarios y secundarios con capacidad de tratar el 80% de las aguas negras que se vierten a la laguna. Y es que es necesario el correcto tratamiento de las aguas residuales, por que según datos del sistema estatal de información Jalisco (SEI-JAL), de los 81 sistemas de tratamiento de aguas residuales municipales, en la entidad, 27 requieren labores de rehabilitación y/o ampliación. Resultado de los monitoreos de la C.N .A. en la región 06, se presenta en todos los cuerpos receptores de aguas residuales contaminación en un rango de 50-70 I.C.A.* provocando muerte de fauna acuática. * I.C.A. Índice de la calidad del agua. Levemente contaminado 79-80, contaminado 50-70, fuertemente contaminado 40-50, Excesivamente contaminado 00-40. Tratamiento de Residuos Sólidos Uno de los actuales problemas ambientales presentes en la región Sur es el referente al manejo –recolección, transporte y disposición final – de los residuos sólidos municipales de las 217 toneladas de basura que se generan diariamente, de la que a su vez se estima que un 60%, unas 130 toneladas son desecho orgánico y el resto inorgánico. Con ello, de acuerdo a datos de la Comisión Estatal de Ecología, el municipio que más basura genera es Zapotlán con 72 toneladas por día y el menor Techaluta con 1.6 toneladas. Por lo general, los municipios de esta región no cuentan con lugares técnicamente apropiados para el depósito, acarreo y tratamiento de la basura, aunado a esto, existen una gran cantidad de basureros clandestinos que por lo general se encuentran mal ubicados. Asimismo en la mayoría de las poblaciones no se cuenta con los recursos económicos necesarios para un adecuado manejo de los residuos sólidos. Y es que según información de la Comisión Estatal de Ecología, ninguno de los 124 municipios cuenta con sitios adecuados, para dar un apropiado destino final a los residuos sólidos de origen doméstico o de tipo comercial e industriales no peligrosos. La situación actual refleja la inexistencia de tecnologías claras, recursos económicos y políticas suficientes para contar con esquemas para restaurar el medio. Deforestación y Erosión. La región sur del estado de Jalisco tiene una gran diversidad ecológica, y lo que respecta a las zonas forestales la región mencionada cuenta con una tercera parte de los recursos forestales del estado. Empero, la tala inmoderada, la quema de pastizales, el uso inadecuado de técnicas de cultivo así como los cambios en el uso del suelo han provocado que estos recursos se encuentren en riesgo. Dentro de los recursos naturales forestales más importantes en la región 06 se encuentra la sierra de Tapalpa, seguida por el bosque del Nevado de Colima y la sierra del Tigre. Aquí se presenta una explotación mayor a la capacidad regenerativa del bosque ocasionada por la actividad industrial y comercial de los productos madereros. Estudios realizados por expertos estiman que el bosque tardará 30 años en poblarse con las especies y variedades acostumbradas, y aun así se sigue explotando por pequeños grupos de aserraderos tolerados oficialmente para su operación. Un ejemplo claro de deforestación por establecimiento urbano por la concesión de construcción de fraccionamientos de tipo campestre es Tapalpa. Aunado a esto, existe la explotación de los bosques para obtener resina de pino que sirve de base para la producción de trementina, utilizada en la elaboración de jabones. Es evidente que no es razonable esperar que se renuncien a aprovechar los recursos forestales; sin embargo, existen formas de explotación de modo que conserven todos o casi todos los servicios ecológicos que prestan. Uso del agua El agua es uno de los requisitos indispensables para una vida saludable. Y es que la demanda del agua está aumentando en distintos sectores: agua para beber (necesidades domésticas), para la producción de alimentos (agricultura) y para la fabricación de productos (industria). Si bien es cierto que la distribución del agua entre los estados de la República Mexicana es muy diferente, la demanda de agua en todo el país creció. México cuenta con suficientes volúmenes de agua para satisfacer las demandas de abastecimiento de todos los sectores, sin embargo su distribución geográfica es completamente adversa para casi la mitad del territorio nacional. Y es que México es el país con mayor cantidad de agua per cápita destinada al consumo humano. Cada habitante gasta cuatro mil 700 metros cúbicos anuales, lo cual demuestra que la distribución del líquido es inequitativa. Asimismo más de la mitad del agua que se consume en el país se destina a actividades agrícolas; de esta cantidad, el 50 por ciento se desperdicia en los procesos de irrigación. Es necesario hacer frente a este problema que cada vez más aumenta, esto se puede hacer frente por medio de una gestión correcta de sus recursos hídricos, por ejemplo mejorando los sistemas de irrigación, promoviendo el reciclado de las aguas gracias a la construcción de infraestructuras adecuadas para su tratamiento, poniendo en práctica una política realista del agua, aplicando las mejores tecnologías disponibles en las industria para el ahorro de agua y construyendo plantas de desalinización. Principales problemas ecológicos nacionales Tratamiento residuos sólidos Unos de los principales problemas ambientales en México es el manejo incorrecto de los residuos sólidos que constituye una amenaza grave para la salud. Los residuos sólidos entran en contacto directo o indirecto con el hombre en distintas etapas de su ciclo. Los grupos expuestos, son por tanto grandes y numerosos y comprenden: la población de las zonas sin servicio de recolección de basura, sobre todo los niños en edad preescolar, los trabajadores de la limpieza, los trabajadores de los centros que producen materiales tóxicos o infecciosos, las personas que viven cerca de los vertederos y las poblaciones cuyo suministro de agua resultó contaminado por vertidos o filtraciones. Además, el vertido industrial de residuos peligrosos que se mezcla con las basuras domésticas pueden hacer que la población sea expuesta a amenazas de origen químico o radiactivo. El manejo de los residuos sólidos conlleva, indudablemente, riesgos para la salud y puede dar lugar a infecciones, enfermedades crónicas y accidentes. La eliminación de los residuos sólidos procedentes de los centros sanitarios exige una atención especial, ya que constituyen un riesgo potencial importante para la salud. El mejor conocido de ellos es la transmisión de las enfermedades virales, particularmente las hepatitis B y C, a través de los pinchazos causados por las agujas desechadas. Los propios lugares de tratamiento y eliminación de los residuos tienen potencial para amenazar la salud de las poblaciones vecinas. Los vertederos son origen de fuegos, humos, polvo, ruido y vectores de enfermedad tales como insectos, roedores o animales abandonados, y los incineradores causan contaminación del aire por emisión de partículas sólidas, sustancias químicas tóxicas y metales pesados. Lo ideal sería que el tratamiento y la eliminación de residuos se llevaran a cabo en lugares situados a la distancia adecuada de cualquier asentamiento humano y que las bases de los vertederos fueron confinadas y selladas para proteger a las fuentes de agua potable de una posible contaminación por filtración o derrames. Deforestación La explotación y el deterioro de los bosques en México es una realidad a pesar de contar con importantes recursos naturales. Las causas más importantes que provocan el deterioro de los bosques en México son: la tala inmoderada de árboles, los incendios forestales, la práctica del pastoreo y el desmonte. El crecimiento económico y poblacional que ha experimentado México en las tres últimas décadas, ha tenido como efecto una importante disminución de los recursos naturales, claro ejemplo es el ritmo elevado de pérdidas de la capa arbórea de México estimado en 200 mil hectáreas anuales. Está claro que la deforestación, cualquiera que sea su propósito –ya sea el aprovechamiento de los recursos maderables, la conversión a pastizal para la ganaderización o la agricultura, representa la principal causa de la destrucción del hábitat de las especies y en consecuencia de la desaparición de muchas de ellas. Cuando la destrucción es total no existe la posibilidad de esperar que se restablezca el hábitat por proceso natural de la sucesión. Tampoco los animales tienen la opción de encontrar refugio en otro lugar semejante al hábitat original, situación que puede causar su extinción.
Fuente: portal ecológico
|
|
|
Escrito por THE GREEN CORNER
|
|
Viernes, 14 de Marzo de 2008 02:27 |
Por un estilo de vida más sostenible
Desde luego, el consumo sostenible, entendido como tal el que tiene como objetivo asegurar que se satisfacen las necesidades básicas de la comunidad global en su conjunto, se reducen los excesos y se evita el daño ambiental, en este sentido, los hogares que conforman una comunidad deben convertirse en un elemento integral del desarrollo sostenible.
Pero, para entender porque y para qué encaminarnos hacia lo sustentable……… tendremos claridad exacta sobre los siguientes cuestionamientos, ¿qué significa la sostenibilidad para Nosotros como individuos? ¿Qué podemos hacer para ser más responsables? ¿Necesitamos hacer lo mismo todos nosotros? ¿Qué debemos hacer primero, conservar nuestro entorno o eliminar la pobreza? ¿Qué es primero, nuestra salud o la de la Tierra?
El modelo de consumo sostenible se encuentra en continuo estado de evolución y las respuestas rara vez son blanco o negro. Sin embargo, existe un cierto número de elementos básicos con los que realizar una aproximación de conjunto. A continuación, exponemos algunos de los retos a los que nos enfrentamos.
Si continuamos con nuestros patrones actuales de consumo, el futuro puede que no sea muy prometedor. Estimaciones actuales muestran que nuestro planeta, como resultado de la sobreexplotación del suelo y la deforestación, pierde cada año una superficie de tierra fértil más o menos del tamaño de Irlanda.
Cuanto más dañamos nuestro entorno, mayor es el riesgo al que nos exponemos tanto nosotros como las futuras generaciones. La salud del planeta es nuestra salud. Cada día se extinguen 50 especies de plantas. ¿A cuánto equivale esto por semana, por mes, o por año? Los científicos creen que las plantas son la clave para encontrar la cura de un gran número de enfermedades. De tal manera que cada especie que se pierde no sólo representa un daño irreparable para el ecosistema, sino que también es una oportunidad perdida para nuestro futuro desarrollo.
Los datos del Fondo Mundial para la Vida Silvestre muestran que un ciudadano medio en el mundo requiere 2,3 hectáreas para producir lo que consume cada año y depositar los residuos que genera. Eso supone un 40% más de lo que es sostenible ¿Todos somos igualmente responsables? Evidentemente, no. Si eres europeo necesitas el doble de la superficie mencionada; si eres estadounidense 25 veces más. Y si eres de Bangladesh, tan solo una tercera parte. Lo que nos indica claramente que la distribución del consumo está seriamente desequilibrada.
El 20% de las gentes más ricas del mundo consumen casi el 75% de los recursos naturales del planeta. Unos datos para la reflexión: los Estados Unidos de América poseen el 6% de la población del planeta, pero consumen, sorprendentemente, el 30% de sus recursos.
La fortuna de los 225 individuos más adinerados del mundo es igual al ingreso anual del 47% de la población mundial más pobre, o sea, 2.500 millones de personas. Y al citar distribución, se piensa que el planeta no produce lo suficiente para alimentar a su población. Gran error. La distribución desigual de los alimentos es la principal razón por la que 800 millones de personas están desnutridas en el mundo actualmente.
En contraste, un informe británico publicado en el año 2000 reveló que, aproximadamente, 400 millones de libras esterlinas (unos 571 millones de dólares) de alimentos terminaban cada año en los vertederos o incineradoras. Igualmente, un estudio reciente del gobierno de Estados Unidos reveló que más de la cuarta parte de todos los alimentos que se producen en el país no se consumen. Los hechos ponen de manifiesto que el consumo sostenible no es únicamente un tema ambiental, sino que es algo que promueve un nivel de vida digno para todos los seres humanos. ¿En qué radica el consumo sostenible? El consumo sosteible radica en optar, en elegir a la hora de comprar, de realizar transacciones económicas por bienes y servicios, primero por no hacerlo. Por racionalizar nuestro consumo. Por hacernos las siguientes preguntas: ¿Necesito lo que voy a comprar? ¿Quiero satisfacer un deseo? ¿Estoy eligiendo libremente o es una compra compulsiva? ¿Cuántos tengo ya? ¿Cuánto lo voy a usar? ¿Cuánto me va a durar? ¿Podría pedirlo prestado a un amigo o a un familiar? ¿Puedo pasar sin él? ¿Voy a poder mantenerlo/limpiarlo/repararlo yo mismo? ¿Tengo ganas de hacerlo? Y en segundo lugar, entender que, como consumidores, tenemos la capacidad de elegir, de buscar la información necesaria para poder discriminar unos productos de otros que no den respuesta a preguntas como estas: ¿He buscado información para conseguir mejor calidad y menor precio? ¿Cómo me voy a deshacer de él una vez que haya terminado de usarlo? ¿Está hecho con materiales reciclables? ¿Las materias primas que se usaron son renovables? ¿Te has informado de quién y cómo se ha realizado el producto? En definitiva, elegir teniendo en cuenta las características de los productos y servicios que elegimos, y en el comportamiento global de las empresas que los ofrecen. Tenemos a nuestro alcance la posibilidad de premiar a los mejores y rechazar a los peores, exigiendo el cumplimiento de determinadas garantías sociales, laborales y medio ambientales, seleccionando los productos y servicios no sólo en base a su calidad y precio, sino también por su impacto ambiental y social, y por la conducta de las empresas que los elaboran. Pero además, debemos de tener en cuenta que en gran medida estamos consumiendo recursos naturales desde que nos levantamos, e incluso cuando estamos durmiendo. Son los consumos producidos por nuestro estilo de vida, y que no tienen que ver necesariamente con transacciones económicas. Al encender la luz y dejarla encendida, electrodomésticos en stand by , el modo de utilizar el agua, la manera de ir al trabajo o al centro educativo, el modelo de gestión de los residuos… Actividades que realizamos diariamente y que hacen que nuestro hogar se convierta en un espacio de consumo de recursos naturales. Nosotros, introduciendo pequeñas pautas en nuestros hábitos diarios, podemos hacer que nuestro hogar sea más sostenible. A continuación te damos algunas claves. Pablo Barrenechea ¿Cómo conseguir que tu hogar sea sostenible?
¿Qué puedes hacer en tu vivienda? Los primeros pasos… A continuación se dan los dos primeros pasos para conseguir un uso eficiente del agua en su casa. Conocer tu consumo actual de agua y compararlo con el consumo diario medio doméstico por habitante
Sigue la evolución de tu consumo
1er Paso: Conocer tu consumo actual de agua - y compararlo con el consumo diario medio doméstico por habitante. Este primer paso es fundamental para tomar consciencia de tu consumo de agua, establecer si es excesivo o no y determinar las necesidades de cambios en sus hábitos y en la instalación sanitaria y doméstica. En el recibo de agua deben estar indicadas las fechas entre la lectura anterior y la lectura última de su contador o el número de días transcurridos desde el recibo anterior así que su consumo de agua entre estas lecturas. Dividiendo este consumo por el número de días y el número de persona que compone tu familia obtendrás el consumo diario por habitante. En España la estimación del consumo diario doméstico por habitante es de 166 litros (INE, 2005). Este valor se duplica en caso de alojamiento con jardín particular. Las estimaciones del consumo doméstico medio de agua por persona y día en porcentajes y en litros están contempladas en el gráfico y cuadro siguientes. Uso Consumo actual Estimación en litros por persona y día Consumo eficiente Estimación en litros por persona y día Baño / Ducha 60 46 Inodoro 45 16 Colada 33 18 Cocina y Bebida 19.518 13 Limpieza 10 7 TOTAL 166 110 2º Paso: Seguir la evolución de su consumo. Después de conocer tu consumo actual, debes fijarte en su evolución. Este permitirá determinar las eventuales fugas o disfunción de sus aparatos sanitarios y domésticos. Lea tu contador cuando no tiene consumo: al acostarte anota la cifra del contador y por la mañana vuelve a leerlo. Si la cifra no ha variado, no tienes fugas, pero si ha cambiado póngase en contacto con su fontanero. En las facturas del agua de algunas ciudades se incluye ya el histórico de consumo que permite un seguimiento fácil. De todas maneras, puedes rellenar un diario del agua consignando la evolución de tu consumo durante los últimos meses.
En el cuarto de baño Con el 65% del uso de agua dentro de la casa, es el puesto más elevado de consumo. 1. Reparación fugas: Averiguar si el inodoro no tiene fuga. ¡Un inodoro que tiene una fuga puede gastar 200 000 litros al año! ampliar información: encontrar, reparar y evitar fugas
programa de cálculo de pérdidas
2. Cambios de hábitos de consumo >> Siempre es mejor ducharse que bañarse Una ducha de 5 minutos necesita 100 litros con un cabezal normal y 50 litros con uno ahorrador equipado de un reductor de caudal contra 250 litros con un baño. >> Cierra el grifo mientras te enjabonas, en el afeitado, en el cepillado de dientes… No dejes correr el agua y utilízala únicamente cuando realmente la necesites. Por ejemplo cierra el grifo mientras te enjabonas, utiliza un vaso cuando te cepilles los dientes, y si te afeitas basta con que tengas agua en la pila de lavado. >> No emplees el inodoro como una papelera Se gasta inútilmente 9 - 10 litros (la capacidad de la cisterna del inodoro) de agua cada vez que se emplea el inodoro para tirar una colilla o un papel en vez de emplear el bote de basura. 3. Cambios tecnológicos >> Grifos El grifo con ruleta es el grifo convencional cuyo mecanismo obtura, mediante una pieza de caucho, el orificio de paso o asiento del grifo. Al girar la ruleta el mecanismo se desplaza linealmente, dejando libre u obturando el paso del agua. No es el tipo de grifo más adecuado. Para conservar la temperatura deseada y no tener que realizar de nuevo la mezcla agua caliente/fría se puede dejar fluir en vano agua. El grifo con monomando es un grifo mezclador en el que la apertura, cierre y mezcla del agua se efectúa mediante una sola palanca. Funcionan moviendo la palanca en dos sentidos: desplazándose hacia arriba se abre progresivamente el grifo y accionándola hacia abajo se cierra. Girando la palanca de derecha a izquierda se obtiene gradualmente agua fría, tibia y caliente. Puede disponer de limitador de caudal (ahorro del agua) y regulador del campo de temperatura (ahorro energético). Es más adecuado que el grifo anterior para usos domésticos. >> Reductores de caudal
Estos dispositivos se pueden incorporar en las tuberías de los lavabos o duchas para impedir que el consumo de agua exceda un consumo fijado (normalmente 6 litros/minuto contra 15 litros/minuto para un grifo y 10 litros/minuto contra 20 litros/minuto para una ducha). >> Aireadores
También se pueden enroscar en los caños de los grifos, aireadores tipo hembra o tipo macho para incorporar aire al chorro de agua y así reducir el consumo de agua hasta un 40-50% del inicial sin ningún perjuicio para el usuario.
>> Inodoros
Los inodoros con pulsador/tirador son los más comunes de los que funcionan con gravedad. La cisterna está adosada a la taza. La descarga de 6 – 8 litros se realiza a cada uso mediante un pulsador o un tirador. Los inodoros con cisterna elevada funcionan también con gravedad. La cisterna está colocada en altura y la descarga está accionada mediante un tirador. La incorporación de mecanismo de interrupción de descarga no es posible, pero se puede colocar en la cisterna un contrapeso que interrumpe el flujo cuando deja de accionarse el tirador. Sistema de interrupción de descarga Los inodoros con cisterna baja pueden ahorrar agua mediante la incorporación de un sistema de interrupción de descarga que permite escoger al usuario entre dos volúmenes distintos de descarga de agua (6 - 9 litros ó 3 - 4 litros) o mediante el paro voluntario de la descarga al volver a pulsar el botón. Algunos nuevos inodoros tienen estos dispositivos de origen. Su eficiencia está vinculada al conocimiento y al empleo de esta medida por los usuarios. >> Duchas Se puede colocar en la entrada de los cabezales de duchas un reductor de caudal que permite reducir el consumo inicial de 20 litros por minutos a 10 litros o sea para una ducha de 5 minutos de 100 litros a 50 litros.
En la cocina Este representa el 10% del consumo total de agua dentro de la casa. 1. Reparación fugas: Averiguar si los grifos no tienen fugas. ¡El goteo de un grifo representa el despilfarro de 30 litros al día, es decir más de 10.000 litros al año!
2. Cambios de hábitos de consumo >> No descongelar alimentos bajo el chorro de agua
A la hora de descongelar alimentos, evita hacerlo poniéndolos bajo el chorro de agua. Usa el refrigerador, sacándolos la noche anterior. >> Llenar el lavavajillas antes de usarlo y emplear la tecla media carga solamente cuando se tenga mucha prisa. >> Si tallas los platos a mano, no lo hagas al chorro del agua Utilice una pila para enjabonar y otra para enjuagar. Si no tiene dos pilas utilice algún otro recipiente. 3. Cambios tecnológicos >> Comprar un lavavajillas eficiente Según la etiqueta ecológica europea por la que se establecen y certifican los criterios ecológicos de estos aparatos (consumo de agua, eficiencia energética, prevención de un consumo excesivo de detergente, reciclado, emisiones sonoras, eficacias del lavado y del secado), un lavavajillas eficiente de 10 cubiertos no debería consumir más de 15.5 litros de agua por ciclo. >> Instalar aireadores y reductores de caudal en las llaves de agua
También se pueden enroscar en los caños de los grifos de la cocina aireadores y colocar reductores de caudal en las tuberías como en los del cuarto de baño, y así reducir el consumo de agua. Reductores de caudal Estos dispositivos se pueden incorporar en las tuberías de los lavabos o duchas para impedir que el consumo de agua exceda un consumo fijado (normalmente 8 litros/minuto contra 15 litros/minuto para un grifo y 10 litros/minuto contra 20 litros/minuto para una ducha). Aireadores También se pueden enroscar en los caños de los grifos, aireadores tipo hembra o tipo macho para incorporar aire al chorro de agua y así reducir el consumo de agua hasta un 40-50% del inicial sin ningún perjuicio para el usuario. 1. Cambios de hábitos de consumo >> Utilizar la lavadora cuando esté llena y emplear la tecla media carga, si dispone de ésta, solamente cuando se tenga mucha prisa. En efecto, este programa permite ahorrar agua y energía, pero el consumo aumenta en un 30% frente al consumo de una lavadora llena. >> Ajustar la dosis de detergente según la dureza del agua. Un agua blanda necesita menos detergente que un agua dura. La dosis de detergente en función de la dureza del agua está incluida en las recomendaciones de uso en los envases de detergentes. Para conocer si el agua de su ciudad es “blanda, dura o muy dura” se puede dirigir directamente al servicio de agua de su ciudad o a la empresa que gestiona este servicio. También puede lavarse las manos con jabón; si hace mucha espuma, el agua es blanda; si por el contrario, le cuesta mucho formar espuma se encuentra ante agua dura. Dureza en mg/l de CaCO3 Blanda 0 - 75 Poco dura 75 -150 Dura 150 - 300 Muy dura > 300
>> Evitar el prelavado en la lavadora siempre que sea posible. 2. Cambios tecnológicos >> Comprar una lavadora eficiente Según la etiqueta ecológica europea por la que se establecen y certifican los criterios ecológicos de estos aparatos (consumo de agua, eficiencia energética, eficiencia de centrifugado, ruido, prevención de un consumo excesivo de detergente, reciclado), una lavadora eficiente no debería consumir más de 12 litros de agua por kilogramo de ropa en el ciclo normal de algodón a 60ºC, o sea, 60 litros por ciclo para una lavadora de 4 kilogramos de capacidad. El aire acondicionado Se impone la necesidad de un apartado sobre estos aparatos, visto el rápido aumento del número de hogares con aire acondicionado (más del 50% en los últimos diez años). En el mercado existen numerosos sistemas de aire acondicionado para el enfriamiento de casas particulares (Acondicionadores de ventana, móvil, Split móvil, Split fijo…). Los últimos son los más habituales. En cualquier caso, seleccione el que menos energía consuma y exija que no utilice gases que atacan la capa de ozono como los Clorofluorocarbonos (CFC: gases ya prohibidos) o los Hidroclorofluorocarbonos (HCFC: reducción progresiva de producción hasta el año 2010). Consejos para mejorar la eficiencia de su sistema de aire acondicionado: >> No debe mantener una diferencia de temperatura superior a los 10/12°C entre la temperatura exterior y la que se produce en el interior con aire acondicionado. >> No exigir mucho frío al acondicionador de aire al momento de ponerlo en marcha. No refrescará la habitación más rápidamente, sólo gastará más energía. >> Limpiar o reemplazar los filtros periódicamente, de lo contrario el ventilador trabaja más, consume más energía y puede ser un foco de contaminación distribuyendo el polvo y la suciedad acumulados en toda la casa. >> Limpiar regularmente la bandeja de drenaje, para evitar también un foco de contaminación. Fuera de casa El uso del agua fuera de casa puede aumentar el consumo doméstico en al menos un 50%. La limpieza del coche 1 - Tecnología Para la limpieza de su coche, una cubeta con agua es la solución más eficiente con 20 litros frente a los 500 litros gastados con una limpieza manual con manguera sin corte automático. Si no pueda recurrir a un lavacoches, el uso de un cubo y una esponja permite también ahorrar agua (50 litros para una limpieza).
2 - Hábitos La limpieza de su coche una vez al mes es ampliamente suficiente.
La limpieza de las calles / patio del jardín >> Para la limpieza de las calles y patio del jardín el empleo de una escoba y un recogedor permite ahorrar hasta 200 litros frente a una limpieza con manguera. El jardín 1. Elección de las especies >> A la hora de seleccionar las especies que formarán parte de tu jardín, es preferible tomar en consideración a las plantas autóctonas, especies que resisten muy bien a la sequía. >> Es aconsejable reducir las zonas de césped porque es el gran consumidor de agua en los jardines modernos (del orden de 6 l/m2 y día durante los meses de verano en las zonas interiores de España). Se puede reducir la superficie dedicada al césped sustituyéndola por plantas tapizantes, o árboles y arbustos cuyas exigencias de riego son mucho menores. Se pueden también recubrir superficies del jardín con materiales como piedras, gravas, cortezas de árbol, etc. Es una de las técnicas más eficaces para reducir las pérdidas de agua por evaporación, al tiempo que se logra un agradable efecto estético.
>> La agrupación de las plantas según sus necesidades de agua (zonificación) permite regarlas con más eficiencia: si las que necesitan más agua están juntas no deberá regar tanto las otras zonas. Está información es un fragmento de la Guía práctica de xerojardinería de Ecología y Desarrollo publicada en 2000.
2. Elección del sistema de riego Los tres sistemas de riego más empleados en la jardinería de bajo consumo de agua son: >> El riego por aspersión El agua se distribuye como una lluvia de pequeñas gotas y es aconsejable en zonas de césped o similares. Dependiendo de la superficie del terreno a regar, optaremos por aspersores (giratorios y de mayor alcance) o difusores (fijos). >> El riego por goteo Consiste en un tubo de plástico que tiene una pieza interior con orificios aproximadamente cada 40 cm, por los que va saliendo el agua gota a gota. No tiene pérdidas por evaporación. Exige muy poca presión y es fácil de montar. >> El riego por exudación Se parece a la técnica del goteo, pero en este caso la manguera está provista de infinidad de poros. Cuando la manguera está llena de agua, comienza a sudar el líquido de su interior. Es la técnica que permite mayores ahorros de agua.
3. Consejos para el riego del jardín >> Es conveniente regar en las horas de menos calor; preferentemente por la noche, así se perderá menos agua por evaporación. >> No se debe regar los días de fuerte viento. >> Los árboles y arbustos recién plantados requieren riegos frecuentes. Sin embargo, una vez han desarrollado bien sus raíces (lo que supone aproximadamente un par de años), los riegos serán cada vez menos necesarios. En muchos casos bastará con tres o cuatro riegos en el verano. >> Es preferible regar árboles y arbustos pocas veces aunque con generosidad. Las plantas desarrollarán así mejor las raíces y se harán más resistentes a las sequías. >> El riego debe plantearse con flexibilidad, adaptándolo a la meteorología. Es recomendable comprobar el grado de humedad del suelo antes de regar. >> Tanto los difusores como los aspersores y goteros, tienen diferentes tipos de caudales, alcances y recorridos. Es importante elegir los que mejor se ajusten a cada necesidad y regularlos cuidadosamente: se debe evitar todo riego del pavimento o superposición del área de riego de varios aspersores. >> Si se cuenta con un sistema de riego automatizado puede incorporarse un sensor de lluvia y un sensor de humedad para evitar riegos innecesarios. 4. Mantenimiento >> Es conveniente dejar crecer el césped 5/6 cm, así necesitará menos agua. >> Una buena nutrición de suelo en verano permite disminuir la demanda de agua de las plantas. 5. La recolección del agua de lluvia >> Cuando el agua necesaria para la operación no requiere estar potabilizada como en el caso de riego del jardín, se puede estudiar la posibilidad de emplear agua que no procede de la red de abastecimiento municipal. Las fuentes alternativas incluyen el aprovechamiento de acequias, de pozo o la captación y almacenamiento de agua de lluvia en barriles o cisternas.
Reduce y reutiliza • El mejor residuo es el que no se genera. En este sentido, la labor como consumidores y consumidoras es fundamental. En nuestros hábitos de compra podemos tener en cuenta una serie de prácticas que pueden evitar la generación de residuos. Y luego los residuos que generamos los debemos reintegrar en el circuito del reciclaje a través del sistema de recolección selectivo Ten en cuenta tu consumo de productos de papel: • Sustituye manteles, platos y vasos de unicel y de papel por materiales lavables o reutilizables. Utiliza pañuelos de tela. La industria de productos de usar y tirar es la que genera más basura en todo el mundo. • Evita los envases y embalajes innecesarios. • Insiste al dependiente en que no te envuelvan los objetos que has comprado, salvo que sea imprescindible. • Indica en tu buzón que no quieres recibir publicidad. • Guarda los papeles de regalo y úsalos de nuevo. • Utiliza las dos caras de una hoja de papel cuando escribas. • Guarda los sobres que no estén deteriorados y reutilízalos. • Aprovecha al máximo los cuadernos y material de papelería escolar. • Imprime tus documentos sólo cuando sea necesario y siempre por las dos caras. • Ahorra en libros, revistas y prensa compartiéndolos y utilizando las bibliotecas y hemerotecas. • Enseña a los más pequeños de la casa a cuidar los libros y material escolar. • Evita las suscripciones a catálogos y revistas que no te interesen realmente. • Compra papel reciclado. • Recicla los residuos de papel y cartón que generes. Más información: http://www.reciclapapel.org
Evita el consumo de pilas: Las pilas contienen productos altamente tóxicos como el mercurio, el cadmio y el plomo. Además para fabricar una pila se consume una energía cincuenta veces mayor a la que ésta aporta durante su vida útil. Ante todo debemos tener en cuenta el riesgo que supone para el medio ambiente y para la salud el depositar las pilas usadas con el resto de la basura, especialmente las pilas y baterías de níquel o cadmio, y las de tipo botón (que son más contaminantes por su contenido en mercurio). El vertido incontrolado, o la gestión como un residuo más (y no como un residuo peligroso), puede generar un riesgo de contaminación de los suelos y de los cauces de agua si el contenido de las pilas se esparce en el medio. • Evita comprar aparatos que funcionen con pilas, como juguetes. Recuerda que la alternativa solar es siempre mucho más ecológica y muchos aparatos funcionan con ella (radios, relojes, calculadoras, cargadores para el teléfono móvil, e incluso para recargar las mismas pilas). • Reduce la cantidad de pilas que consumes. Siempre que sea posible utiliza la energía eléctrica de la red en vez de las pilas. • Elige pilas recargables. Aunque son más caras a la larga resultan más económicas. • Si consumes pilas botón exige al vendedor que estas contengan litio o sean alcalinas, frente a las de óxido de mercurio o de plata, o las de zinc-aire. Además: • En muchas ocasiones, el dicho "lo barato sale caro" es una realidad. Elige aquellos productos que vayan a tener una duración más larga, y que puedan ser reparados en caso de avería o rotura... ¡y llévalos a arreglar cuando sea necesario! • Siempre que puedas compra los alimentos producidos lo más cerca posible a tu localidad. Además de fomentar la economía local y reducir el transporte, evitarás el embalaje necesario para su transporte. • Sustituye productos tóxicos por otras alternativas naturales. • Los envases de tetra-brik, que son un símbolo de nuestra sociedad actual basada en productos de usar y tirar, requieren un proceso de reciclaje muy complejo y costoso que se evita con la utilización de otros envases como el vidrio, reutilizable y de más fácil reciclado. • Sustituye productos de un solo uso por otros reutilizables: bolígrafos, cartuchos de tinta y toner reciclados, etc.
Agricultura ecológica La "agricultura ecológica" es la actividad agrícola de producción de alimentos vegetales y animales, frescos o transformados sin la utilización de sustancias de síntesis química, por lo que se respeta el medio ambiente y se conserva la fertilidad de la tierra mediante la utilización óptima de los recursos naturales. El objetivo de la misma es obtener alimentos de la más alta calidad nutritiva y organoléptica (color, olor, sabor), basándose en el respeto al medio ambiente y en el mantenimiento de la fertilidad de la tierra mediante un desarrollo bien planeado y cíclica de materia orgánica devuelta al suelo. Para ello, se utilizan técnicas como el abonado orgánico (que contribuye a mantener la estructura del suelo y a mejorar su fertilidad utilizando productos biodegradables naturales) o la rotación de cultivos que rompe los ciclos biológicos de las plagas, entre otros. En definitiva, se trata de conseguir alimentos sin el empleo de materias químicas sintéticas (y en algunos casos contaminantes) manteniendo el equilibrio biológico del medio ambiente.
Muebles de madera Los muebles fabricados en madera a priori resultan una buena opción medioambiental ya que éste es un material natural, renovable y con un consumo de energía en el proceso de su transformación muy inferior al de otros materiales como el acero, el aluminio o el plástico. Además, una vez finalizado su ciclo de vida, la madera se puede reciclar o revalorizar y sus costes de reutilización, reciclado o eliminación de residuos es muy bajo en comparación con otros materiales. Pero la tala ilegal y la pérdida de biodiversidad debida a la mala gestión forestal es un problema grave en los bosques destinados a la producción industrial de madera. La sustitución de bosques por plantaciones de especies de crecimiento rápido y la gestión forestal intensiva de estas plantaciones son motivo de problemas sociales y ecológicos en todo el mundo.
Muebles de madera certificada La certificación forestal nace con el objetivo de proteger los bosques y su diversidad biológica. El proceso de certificación tiene como objetivos mejorar la gestión de los bosques y asegurar un mercado para los productos certificados. Éste comienza con la firma de un contrato, en el cual se especifican los derechos y obligaciones de las partes firmantes (certificador y cliente), seguidamente se realiza una evaluación, llevada a cabo por un equipo multidisciplinario y se otorga un certificado escrito que testimonia la situación y estatus administrativo del bosque en el que se ha originado el producto. Todos los bosques que sean administrados y gestionados correctamente pueden certificarse, consiguiendo así un reconocimiento en el mercado.
¿Qué puedes hacer tú? • De forma general, antes de comprar un producto derivado de la madera, muéstrate interesado por la procedencia (país de origen) y la gestión forestal que allí se realiza. Tus preguntas harán saber al vendedor que los consumidores estamos preocupados con la insostenibilidad de la extracción de madera. De manera especial, si compras maderas tropicales exige algúna garantía que diga que la madera ha sido extraída de manera legal. • Informa a tus amigos sobre la destrucción de los bosques tropicales. • Asegúrate que el mobiliario no contenga sustancias químicas en el tratamiento de la madera y que el tratamiento de la superficie se efectué con productos naturales como cera de abejas y aceites de base natural. • Si compras mobiliario fabricado en tableros asegúrate de que estos estén clasificados como Clase E1 (contenido de formaldehído ? 8 mg / 100 gr). Las clases de emisiones identifican los materiales de madera por la cantidad de su disociación de formaldehído. Se distingue entre las clases E1, E2, E3, siendo la clase E1 la clase con la menor emisión de productos nocivos.
Muebles fabricados en plásticos y/o metálicos
En el mercado existen muebles fabricados en materiales plásticos y metálicos que cumplen altos criterios de calidad y de sostenibilidad. Aunque a priori estos muebles (mesas, sillas estanterías) nos puedan parecer más caros que otros productos habituales, se debe tener en cuenta que el costo real del producto es mucho más que, simplemente, el precio final. Para decidir cuál es la alternativa más barata hay que considerar todos los costos generados durante el ciclo de vida del producto, apuntando también la alta calidad y durabilidad de estos productos que, en la mayoría de las ocasiones, supera a los productos tradicionales.
¿Qué puedes hacer tú? • Compra mobiliario fabricado con materiales reciclados. • Adquiere mobiliario fabricado en plástico reciclable Polietileno (PE), tanto de alta como de baja densidad (HDPE y LDPE), Polipropileno (PP) y Poliestireno (PS) y cuyas partes que pesen más de 50 gramos estén marcadas claramente para su reciclado. • No compres mobiliario que contenga PVC en cualquiera de las partes del producto y asegúrate que en su proceso de fabricación no se haya utilizado alguno de los siguientes productos: CFCs, HCFC´s, tricloroetano y tetracloruro de carbono (estos gases presentan una capacidad destructiva de la capa de ozono muy elevada) ni otras sustancias como el cromo, mercurio y plomo. • Asegúrate que todos los componentes puedan incorporarse a posteriori o sustituirse para prolongar la vida útil de estos productos.
Productos de limpieza Muchos productos de limpieza, de uso frecuente en el hogar, contienen sustancias químicas contaminantes y potencialmente peligrosas que, cuando son depositadas en la basura o vertidas por los desagües de la cocina y aseo, contribuyen a la degradación ambiental.
Cada día consumimos más productos de limpieza que además son cada vez más complejos en su contenido. Además de focos de contaminación pueden ser una amenaza para nuestra salud, ya que su utilización puede producir alergias, irritaciones, asma, dolores de cabeza, náuseas, trastornos en la visión, afecciones del sistema nervioso e inmunitario, envenenamiento del hígado, desequilibrios hormonales.
Además, tenemos que tener en cuenta que muchos productos tóxicos pueden dañar al organismo aunque no se noten. Es más, cuando no huelen, no se ven, o no producen sensaciones inmediatas, pueden ser más peligrosos porque nadie se fija en ellos y no se toman medidas preventivas.
¿Qué productos de limpieza potencialmente peligrosos tenemos habitualmente en nuestras casas?
Lejía, detergentes, refrigerantes, desinfectantes, destapadores de drenaje, limpiadores de vajillas, hornos, cristales y suelos. Son potencialmente peligrosos los productos que, en general, muestran en su etiqueta un símbolo de color naranja, con los siguientes epígrafes: “explosivo”, “comburente”, “inflamable”, “irritante”, “nocivo”, “tóxico”, “carcinógeno”, “corrosivo”, “infeccioso”, “tóxico para la reproducción”, “mutagénico” o “peligroso para el medio ambiente”.
¿Qué puedes hacer? Para reducir el uso de productos peligrosos en la limpieza del hogar podemos: 1. Antes de comprar deberíamos preguntarnos:¿realmente lo necesito?. 2. Usar siempre la mínima cantidad de producto. Controlar las cantidades de todos los productos que se utilizan reduce entre un 10% y un 20% su uso. 3. Lee atentamente la etiqueta. 4. Nunca debemos mezclar productos (lejía y amoníaco, lejía y desinfectante WC, etc.), pues podemos correr riesgos de intoxicación. 5. Usar detergentes sin fosfatos. 6. Recuerda que los detergentes deben ser obligatoriamente en un 90 % biodegradable. No obstante, ese margen del 10% sigue siendo perjudicial para el medio ambiente. Se pueden buscar otras alternativas, como productos naturales. 7. No utilices aerosoles con propelentes que afecten a la capa de ozono. 8. Adquiere productos con envases reciclables. 9. Recuerda “No es más limpio quien más limpia, sino quien menos ensucia”. Es más eco-lógico limpiar la casa regularmente que utilizar todos estos productos tan fuertes, que afectan a nuestra salud y contaminan el medio ambiente. 10. Utiliza recetas naturales menos agresivas y tóxicas. Con agua, vinagre y jabón suave se limpia perfectamente toda la casa. Utiliza un buen estropajo. Si la suciedad está incrustada o necesitamos rascar, podemos utilizar zumo de limón, bicarbonato o bórax. 11. Utiliza productos de limpieza ecológicos. 12. Recuerda que en el mercado puedes encontrar, detergentes y bolsas de basura (por ejemplo) que son reciclables y con los cuales no se daña el medio ambiente en los procesos de fabricación de los mismos. De este modo, reducirás la demanda de productos agresivos y aumentarás la demanda de productos ecológicos, forzando así a las empresas a prestar más atención a la ecología en sus productos. 13. Utiliza bolsas de basura de plástico reciclado o bolsas biodegradables fabricadas con almidón de maíz. Lee bien las etiquetas, en ellas debe aparecer: 1. El nombre de la sustancia, con una nomenclatura internacionalmente reconocida. 2. El nombre y la dirección completa, incluido el número de teléfono, del responsable de la comercialización establecido en el mercado interior, bien sea el fabricante, el importador o el distribuidor. 3. Los símbolos y las indicaciones de peligro. Los símbolos deberán ir impresos en negro sobre un fondo amarillo anaranjado. 4. Las frases tipo R, que indican los riesgos específicos derivados de los peligros de la sustancia. Algunos compuestos que debes evitar Productos detergentes, desinfectantes: 1. Los tensoactivos contenidos en los detergentes y otros productos disuelven la grasa y facilitan su arrastre en el agua. Sin embargo, interaccionan en el medio ambiente pudiendo formar espumas, disminuyendo la difusión del oxígeno atmosférico y aumentando la toxicidad de algunos compuestos en el agua. Algunos tensoactivos pueden comportarse como disruptores hormonales (alteradores del sistema hormonal). Además los detergentes pueden contener formadores de complejos que disminuyen la dureza del agua mejorando la actividad del detergente -a menudo fosfatos- y por multitud de aditivos. Los fosfatos pueden desencadenar la eutrofización de embalses. 1. El glutaraldehído es un desinfectante muy poderoso, pero resulta altamente irritante y muy sensible al contacto con la piel y el sistema respiratorio. Causa dermatitis alérgica en contacto con la piel, asma, rinitis y conjuntivitis. 1. El formaldehído es una sustancia corrosiva para los ojos, la piel y tracto respiratorio. La inhalación de este gas puede causar edema pulmonar. La exposición a niveles elevados puede producir muerte. Los efectos pueden aparecer de forma no inmediata. El contacto repetido o prolongado puede producir sensibilización cutánea y respiratoria. La sustancia es probablemente carcinógena para los humanos y puede causar daño genético. Posibilidad de urticaria inmunológica de contacto. La lejía y los polvos: 1. Los compuestos clorados como el hipoclorito sódico, que se encuentran en la mayoría de las lejías, emiten vapores tóxicos que irritan las mucosas, pudiendo dañar los pulmones. La lejía quema la piel y es tóxica por ingesta. Una vez en el medio ambiente puede formar sustancia organocloradas. Algunos polvos limpiadores contienen amoníaco, y por eso no deben mezclarse con lejía, pues estos emiten aminas cloradas tóxicas en forma de gases. La lejía y el amoníaco contaminan el agua y destruyen las bacterias beneficiosas que descomponen las aguas residuales. También perjudican los procesos de descomposición que tienen lugar en los tanques sépticos.
La moda, Implicaciones medioambientales y sociales Cuando vamos a una tienda a comprar ropa y calzado debemos ser conscientes de que ésta ha llegado hasta allí después de múltiples procesos de producción que tienen unas implicaciones medioambientales y sociales. La gran cantidad de ropa que se produce conlleva una explotación de los recursos naturales, que en su mayoría no se van a recuperar mediante el reciclaje.
A lo largo del ciclo de vida de la ropa, los puntos donde se producen mayores impactos ambientales son en la obtención de materias primas y la producción de los tejidos, cuyo mayor problema radica en el uso de tintes y blanqueo del tejido. Aunque tradicionalmente la ropa sólo se producía con fibras textiles naturales, hoy en día se utilizan cada vez más las fibras artificiales, que se obtienen mediante síntesis química, y las fibras sintéticas, que se obtienen mediante síntesis química a partir de derivados del petróleo, recurso no renovable, y que generan un gran impacto ambiental en su producción.
Por otra parte, la gran mayoría de la ropa que consumimos se produce en los países del Sur sin tener en cuenta, en muchos casos, las condiciones laborales y sociales de los trabajadores. En este sentido, las empresas productoras de ropa han comenzado a elaborar códigos de conducta, que recogen los compromisos éticos y sociales de la producción, y memorias sociales o de sostenibilidad, en las que explican su comportamiento social y medioambiental. De esta manera, el consumidor tiene a su alcance datos para poder discriminar entre las diversas marcas del mercado
Recientemente numerosas empresas, instituciones y particulares dentro del mundo de la moda han comenzado a entender la importancia de la ética empresarial. Un amplio abanico de iniciativas sobre reciclaje, condiciones laborales, mejoras del impacto ambiental, etc., se han puesto en marcha en todo el mundo. Diseñadores, grandes marcas y minoristas, así como sindicatos, administraciones públicas y organizaciones sociales se han involucrado en este proceso. Las grandes marcas están dado pequeños pasos, ciertamente alentadas por la denuncia de organizaciones sociales como Intermón-Oxfam y Setem y sindicatos, en materia de derechos laborales y códigos de conducta.
Existen varias colecciones de prendas confeccionadas sin sustancias “peligrosas”, bajo el nombre de “Moda sin tóxicos” de la organización ecologista Greenpeace. Al proyecto se le han sumado recientemente las cadenas Mango y Camper que están trabajando en la búsqueda y utilización de alternativas más seguras. Empresas como Decathlon y Zara han incluido esta temporada prendas y productos procedentes de materias primas cultivadas sin pesticidas ni agentes químicos. Decathlon cuenta con estándares señalizados para estos productos y Zara especifica la procedencia del algodón en la etiqueta de la prenda. Por ejemplo, Patagonia (ropa de montaña que podemos encontrar en tiendas convencionales) lleva más de una década utilizando un alto porcentaje de algodón orgánico en su producción, así como investigando sobre fibras elaboradas a base del reciclaje de otros materiales como latas, cuyos resultados implementan en sus textiles técnicos..
Además recientemente el Instituto Tecnológico Textil ha creado una etiqueta internacional, “Made in Green”, con la que se garantiza que el producto ha sido fabricado en centros de producción que respetan criterios medioambientales y sociales.
¿Qué puedes hacer tú? • Antes de comprar una prenda ten en cuenta los aspectos medioambientales y sociales de ésta, y valora el compromiso ambiental y social de las empresas productoras. • Compra prendas de vestir fabricadas con materiales procedentes de la agricultura ecológica como el algodón orgánico, o de producción integrada en lugar del convencional (aplicable también en yute, ixtle, cáñamo, lana lino). • Adquiere ropa y calzado fabricada con materiales reciclados y procedentes del comercio justo. • Valora el etiquetado de una prenda antes de comprarla. En el etiquetado de composición se nos informa de las fibras de las que esta compuesta. El etiquetado de conservación nos da instrucciones sobre cómo deben tratarse las prendas para su mantenimiento y conservación. • Si la etiqueta no contiene toda la información que deseas conocer para realizar tu compra, dirígete al fabricante. • Recuerda que los tejidos naturales (lana, algodón, lino, yute, etc.) son mucho más fáciles de reciclar y menos contaminantes, tanto en su producción como en su gestión como residuo, que los sintéticos. • Compra ropa de segunda mano. • No compres pieles. Algunas especies como la nutria, el lince o la marta están en peligro de extinción y son muy apreciadas en la realización de abrigos y otras prendas. • No tires ropa o calzado en buen estado simplemente porque "ya no está de moda". La ropa que ya no te vale puede venirle bien a otra gente. Regálala o entrégala a tiendas o entidades benéficas. • Reutiliza tu ropa inservible para otros usos, como por ejemplo trapos de cocina que puedes hacer con los retales.
www.sepiensa.org.mx
|
|
Escrito por THE GREEN CORNER
|
|
Viernes, 14 de Marzo de 2008 02:11 |
Domingo 02 de marzo de 2008. Núm. 1 Humus de lombriz, beneficio ecológico y económico Los fertilizantes orgánicos como el humus de lombriz son opciones efectivas para combatir la erosión de los suelos; incrementar el rendimiento de las cosechas; evitar la contaminación de los mantos freáticos y satisfacer la demanda de abonos inocuos para una agricultura sustentable. Sara Antonio Ocampo
La lombricultura, como se le conoce a la producción de lombrices de tierra en cautiverio, permite obtener un fertilizante de tipo orgánico o vermiabono con altos niveles de humificación y mineralización que permiten la recuperación de los suelos erosionados al retener los nutrientes como el calcio, magnesio o potasio. Esta capacidad de retención ayudan a que la planta absorba de manera más rápida los nutrientes, evitando su pérdida por filtración al suelo; lo que a su vez impide la contaminación de los mantos freáticos por ser un producto 100 por ciento natural. Los expertos señalan que, para que los estiércoles sean un abono inocuo deben pasar por un proceso de descomposición o compostaje. La lombriz roja californiana al pasar por su tracto digestivo la materia orgánica (estiércol composteado) efectúa una tercera transformación de la composta produciendo un abono de mayor valor nutritivo. Pese a los grandes beneficios que tiene el humus de lombriz existen pocas empresas en México dedicadas a su producción. En cambio, en la Unión Europea, Argentina y Chile hay grandes productores de dicho fertilizante debido a la plena conciencia de las bondades que dicho producto tiene sobre los cultivos y el medio ambiente. El negocio de las lombrices La lombriz roja californiana, codiciada por vivir 16 años en promedio, se reproduce cada 21 días y tiene la capacidad de generar su propio peso en humus diariamente. De esta manera un productor que tenga una tonelada de lombriz en su criadero obtendrá 365 toneladas de vermicomposta al año. Una bolsa de 5 kilogramos de dicho fertilizante en el mercado cuesta alrededor de 30 pesos mientras que una tonelada está en mil 500 pesos. La ventaja de este producto es que no caduca, no pierde humedad y puede ser aplicado sin ningún tipo de protección debido a que es totalmente inocuo. El pie de cría (1kg de lombriz) para un proyecto de lombricultura cuesta aproximadamente 250 pesos y sirve para 1 metro cuadrado de producción con alimento suficiente y condiciones de clima y humedad adecuados. “La gente piensa que es más caro, pero no lo comparan con los efectos que los productos químicos pueden ocasionar en los mantos freáticos y la salud del ser humano”, señaló Aurora Niembro, representante de la Sociedad Cooperativa de Producción Limitada Aldea Verde. Aldea Verde sólo un ejemplo Aldea Verde es una sociedad cooperativa conformada por siete mujeres que encontraron en la producción de humus de lombriz una forma de obtener ingresos para ayudar a su economía familiar. Desde hace año y medio ésta sociedad empezó su proyecto productivo con 600 metros cuadrados en donde producen 10 toneladas semanales de humus, pero su proyección a tres meses es duplicar ese espacio a mil 200 metros cuadrados para obtener en seis meses 20 toneladas semanales, aseguró su representante Aurora Niembro. A parte de producir y comercializar humus en exposiciones y con productores agrícolas, hortícolas y florícolas, dicha empresa que se encuentra ubicada en el poblado Pie de Gallo, Querétaro, también se dedica a la venta de pie de cría de la lombriz roja californiana y brinda asesoría para la creación de nuevos proyectos de lombricultura.
|
|
|
|
|
|
|
Página 1 de 3 |
|
|
|